print versie

Mensaje de los Cinco, Che Presente 2005

26 de octubre 2005

Año de la Alternativa Bolivariana para las Américas.

Queridos compañeros:

A 38 años de su artero asesinato, los mezquinos intereses que propiciaron la desaparición física del Che persisten inútilmente en sus afanes por matarlo. Casi cuatro décadas son testigo del genocidio lento y sostenido a que ha sido sometida la humanidad para preservar, a costa de la paz y la felicidad del género, los privilegios de unos pocos sobre la gran mayoría de los seres humanos.

Como no es suficiente con la violencia, se nos trata de imponer también la ignorancia, y la prostitución del más vil talento se esgrime para manchar su imagen y distorsionar su causa. Pero el Che se resiste a la muerte, y levitando por su grandeza se alza en la rebeldía sana y justa de los jóvenes, en la lucha contra el colonialismo y contra el neocolonialismo, en las reivindicaciones sociales de los oprimidos y en la resistencia al imperialismo y la agresión.

En Cuba, al calor de cuyas batallas cristalizaran sus dotes extraordinarias de revolucionario, combatiente y ser humano, el Che vive, se siente y se palpa en cada latido del socialismo que construimos, en cada debate, en cada trinchera, en cada impulso y en cada victoria. De la mano de nuestra juventud enarboló el fusil en África, en la voz de nuestros diplomáticos enarbola la vergüenza, en los corazones de nuestros médicos enarbola la solidaridad y en toda la Isla, y en el alma de un pueblo, enarbola el desafío digno y valiente con que su Cuba opone su inclaudicable moral al poder y las arrogancias del imperio.

Quienes tuvimos el privilegio de ser tocados por la estela del Ché; de caminar por las calles en que brilló como constructor de alma y de pueblo; de admirar las montañas en que se hizo leyenda viva; y de beber de la fuente de sus nobles ideas, agudos análisis y profundos pensamientos; hemos heredado la fortuna de llevarlo siempre con nosotros y de que guíe con su honor y su virtud nuestros pasos.

Hoy, en cinco cárceles dispersas por la geografía del imperio, el Che se hace presente en la dignidad con que cinco hijos de Cuba resistimos el odio, el abuso, y el chantaje; y en la fuerza moral con que hicimos pasar a los anales del ridículo el grotesco circo con que se pretendía convertir nuestro juicio en una nueva agresión a nuestra patria. La presencia del Che alimenta la fuerza con que enfrentamos al enemigo, infundiéndonos de un espíritu que escapa a la pobre comprensión de quienes pretenden aplastarnos.

Desde estas cinco trincheras —cinco como las puntas de la estrella del Che—, les enviamos un fraternal saludo, les felicitamos por asumir el honor de mantenerlo vivo , y reafirmamos ante ustedes la firme decisión de continuar combatiendo , sin pausa y sin descanso , como nos los enseñara el Che,

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

PATRIA O MUERTE!

VENCEREMOS!

ANTONIO
GERARDO
FERNÁNDO
RAMÓN
RENÉ

omhoog