Discurso de Katrien Demuynck Holguin, 16 03 06 Queridos compañeros y compañeras, Es un gran honor poder estar aquí con ustedes hoy. Me siento muy emocionada. Vengo de Bélgica, un país que se encuentra entre los más ricos del mundo. Sin embargo 15 % de nuestra población vive en la pobreza. Tenemos la productividad más alta en el mundo. Esto implica que la gente trabaja bajo un stress constante. Pero el sistema neoliberal obliga a trabajar a este ritmo hasta los 65 años y más, mientras que deja a los jóvenes en el desempleo, sin ingresos y sin futuro. Con muchas mas riquezas no hemos logrado la justicia social que Cuba conoce. Desgraciadamente la gran mayoria de nuestros periodistas se presta a cubrir estas realidades. Cuando llegué por primera vez a Cuba en 1994, encontré una sociedad que – completamente contrario a la nuestra – prioriza al ser humano, no al dinero. Donde los niños son el tesoro más precioso. Comprendí que sí hay una respuesta a la injusticia social y la desigualdad. Que otro mundo, un mundo mejor és posible. Tomé la decisión de aportar en lo que esté a mi alcance para defender la revolución cubana. Porque es una esperanza, como una estrella en la noche, para todos los que viven o sobreviven en condiciones infrahumanas tanto en el sur como en el norte de nuestro planeta. Por esto tratamos de difundir a travez de nuestra organización Iniciativa Cuba Socialista la verdad sobre Cuba, y por esto organizamos la solidaridad con la revolución. En 2001 conocimos el caso de los Cinco y a través de esto la historia del terorismo contra Cuba. Jóvenes como René, Ramón, Antonio, Fernando y Gerardo, que son capaces de sacrificarlo todo para evitar más muertes - que sean cubanas o norteamericanas - son los verdaderos hijos de la revolución. Ellos representan la dignidad, la moral revolucionaria y la resistencia al imperialismo de todo un pueblo. La campaña para la libertad de los Cinco es quisáz la más importante y la más hermosa que ha librado el pueblo cubano. Tuve el gran honor de poder conocer a Gerardo. Fue un encuentro impresionante en las difíciles condiciones de una prisión de alta seguridad. Me encontré con un jóven fuerte, optimista, revolucionario, que no han podido doblegar, un hombre nuevo como el Che lo soño. Les agradesco profundamente esta distinción, que es un reconocimiento para todos y todas allá que pusieron su granito de arena para dar a conocer el caso de los Cinco y que se mobilizaron para exigir la libertad inmediata de nuestros cinco hermanos. Representa para nosotros un gran estimulo para seguir adelante. Cuenten con nosotros en esta y en cualquiera batalla futura. Para terminar quisiera felicitarles con su compromiso de siempre estar como periodistas al lado de la verdad, la justicia y la revolución, denunciando la agresión y la doble moral del imperio. El mundo necesita gente valiente como ustedes. Cuba Socialista Vencera! Katrien Demuynck |